Los Conflictos
El
conflicto define al conjunto de dos o más hipotéticas situaciones que son
excluyentes: esto quiere decir que no pueden darse en forma simultánea. Por lo
tanto, cuando surge un conflicto, se produce un enfrentamiento, una pelea, una
lucha o una discusión, donde una de las partes intervinientes intenta imponerse
a la otra.
Definimos
el término desde un punto de vista simple, podemos decir que un conflicto es
una situación en la que dos o más personas no están de acuerdo con el modo de
actuar de un individuo o un grupo. Para que esta situación exista es necesario
que exista un desacuerdo que no haya sabido resolverse. Por ejemplo: Si de una
pareja una de las partes desea ir a un lugar de vacaciones y la otra a un lugar
diferente hay desacuerdo, si acceden a charlar y resolver el problema de común
acuerdo, entonces el conflicto no se produce, lo contrario, si ninguno da el
brazo a torcer.
TIPOS DE CONFLICTOS
Existen
muchos tipos de conflictos, una forma de clasificarlos es la de: unilaterales y
bilaterales. Un conflicto es unilateral cuando sólo una de las partes está en
desacuerdo y bilateral cuando todas las partes esperan algo de la otra.
Pongamos
el caso de un inquilino que no paga su alquiler. Si simplemente no lo hace
porque no tiene el dinero, entonces el conflicto es unilateral pues el problema
lo tiene el propietario, pero si no lo hace porque espera que el propietario
cumpla con determinado acuerdo, como arreglar la calefacción o una gotera,
entonces el conflicto es bilateral porque ambos necesitan algo de la otra parte
para sentirse satisfechos.
Para
que un conflicto se produzca hace falta que existan causas subyacentes que
pueden ser conscientes o inconscientes. En algún lugar o de algún modo tiene
que surgir y esas causas pueden ser profundas o superficiales, de acuerdo a
dicha importancia el conflicto será más o menos grave. Siempre los conflictos
se originan por algo.
Si
volvemos al conflicto de inquilino y propietario podemos decir, si las razones
del impago son que el dueño debe arreglar algo, entonces las razones son
conscientes, si es porque simplemente ha comenzado a olvidar de pagar, puede
haber una causa inconsciente que puede haberse originado por razones que a
simple vista no existan. Un ejemplo hipotético puede ser: el inquilino se
encontró con el propietario en el supermercado y él no lo saludó, lo que le
resultó incómodo y hasta molesto. Con el correr del tiempo dejó aquella
anécdota en el pasado, hasta que el incidente presentó causas inconscientes de
un conflicto, y lo llevó a dejar de pagar su alquiler.
Además,
un conflicto puede ser de tipo personal o estructural. Los conflictos
personales para desarrollarse necesitan que existan individuos con determinados
sentimientos e ideas en juego; mientras que los estructurales son endémicos de
circunstancias específicas en un grupo de personas, son conflictos genéricos.
De todas formas no es tan simple diferenciarlos pues para que existan
conflictos estructurales es necesario que existan individuos que se involucren
y creen el problema.
Dentro
de un conflicto estructural es necesario que los que intervienen consigan no
inmiscuir sus propios sentimientos y/o ideas sino que busquen la resolución del
problema a favor del grupo. Esto significa que los elementos en una disputa
estructural se establecen previamente. Por ejemplo, si es un conflicto entre
dos grupos culturalmente diferentes, debe comprenderse de antemano que no se
puede intentar cambiar la naturaleza de la otra parte, ni sus reacciones, de lo
contrario se estaría frente a un conflicto que no tendría solución.
Ejemplos
donde puede aparecer el término: “El conflicto estalló cuando el jugador se
negó a ocupar la posición que le indicó su entrenador”, “El presidente anunció
que el conflicto limítrofe ya ha sido solucionado”, “Tengo un conflicto con mi
padre porque llegué tarde a casa sin avisar”.

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